Caso Clínico: Urgencias Respiratorias

¡Hola!

En esta ocasión me gustaría presentaros una de las urgencias que tuve, en una de mis primeras guaridas, hace un año, aproximadamente.

La he titulado Urgencias Respiratorias, ya que es la base principal de dicha urgencia, aunque muchas veces el dueño no se de cuenta de ello.

Pues bien, en una de mis noches de guardia, me llegan de urgencia unos chicos con un pequeño gato de unos 3 meses, que se habían encontrado en la calle. Según ellos, piensan que le habían atropellado.

Nada más ponerlo en la mesa, lo primero que observo es que presenta una disnea respiratoria leve (respiración profunda y agitada). Bien, esta es la clave, ya que al ver esto mi primer instinto fue el de estabilizar al animal, con esa respiración no quise arriesgarme a estresarlo en la manipulación, y empeorar su estado.

Así pues, lo mejor en estos casos, siempre según mi experiencia, es sedarlo. En este caso recurrí a una sedación ligera intramuscular (IM), con Butorfanol y Midazolam; ya que al intentar ponerle una vía podría estresarlo aun más. Por otro lado le puse una sola dosis de Metadona. Una vez sedado lo puse con Oxigenoterapia (es la administración de oxígeno, mediante una mascarilla).

Tras eso, terminé de recoger todos los datos que me podían dar sus nuevos dueños, y explicarles la situación.

Un atropello es obviamente un asunto serio, sobretodo en caso de animales jóvenes y pequeños, aún mas cuando la respiración del animal se ve comprometida. Una vez hecho esto, les explique las pruebas necesarias que debían realizar, haciendo siempre hincapié en que lo primero es su estabilización.

Puestas las bases, se marcharon y yo me puse manos a la obra.

En casos de atropello, o en animales paracaidistas, que son aquellos que se han caído desde cierta altura, lo primero es estabilizarlo como hemos dicho, y, una vez hecho esto, siempre debe hacerse una exploración física (EF) completa, mirando mandíbula, paladar, pupilas, y reflejos pupilares (muy importante en caso de traumatismo craneoencefálico).
Por otro lado, es importante no olvidarnos de comprobar su tiempo de relleno capilar (TRC) y sus mucosas. Nunca desaprovechemos la ocasión de mirarlo, pues ambos nos ayudan a valorar de manera intuitiva su estado general: especialmente su estado de deshidratación, que debe valorarse junto con la prueba de pliegue cutáneo, y además de obtener una idea de si presenta una posible hemorragia, anemia…

Seguidamente, se debe valorar la respiración, auscultar el tórax, palpar abdomen, y, por ultimo, buscar posibles fracturas.

Aparte de la EF, siempre es necesario, y de interés, realizar las siguientes pruebas:

  • Radiografías: nos ayudaran a evaluar el tórax.
  • Ecografía: para valorar la integridad de la vejiga.
  • Medición de la Presión Arterial (PA)
  • Analítica Sanguínea: evaluar el estado general del animal, y corroborar la posible perdida de sangre o anemia.
  • Electrocardiograma: para valorar la función cardíaca.

Por orden de prioridad, se debe de realizar las radiografías, seguido de la analítica sanguínea y luego la ecografía. El resto de las pruebas pueden aplicarse en orden indistinto.

Para ir haciendo tiempo, preparé el equipo de Rx, y el material necesario para poner una vía periférica (muchas veces se recomienda poner dos vías). Una vez lo tuve todo listo, fui a por la gatita. Su respiración continuaba algo alterada, pero, aun así, decidí no postergarlo más y realizar una EF completa, hacer las Rx, y ponerle la vía.

Y he aquí con lo que me encontré:

Examen Físico:

  • Reflejos de amenaza y reflejo pupilar normal, su estado es atenta y alerta. Se mira paladar y mandíbula: no se ve fractura aparente, ni fisura. Las mucosas son pálidas, con un TRC mayor a 3 segundos, ligeramente hidratadas.
  • Presenta dolor la palpación del Tórax LD, donde se observa una herida. Se pela y se ve una perforación de pequeño tamaño, pero que parece profunda, y que sangra al mover a la gata.
  • Se realiza auscultación cardiopulmonar, presentando un ligero ruido respiratorio, pero no se detecta soplo. En la palpación abdominal, se palpa los intestinos llenos de heces, aunque no consigo palpar la vejiga.
  • Se evalúan las extremidades (EE), pero no parecen presentar fracturas. Sin embargo, no se pone en pie y prefiere estar echada. Por lo que una vez tengamos el animal estabilizado completamente, sería importante volver a revisar sus EE, y, en caso de duda, realizar radiografías específicas.
  • La temperatura es levemente baja, 37.2 °C.

Tras la exploración física se le pone una vía.

¿Y por qué una sola vía, si como comenté antes se recomienda poner dos?
Pues bien, en mi caso tuve dos motivos:  evitar un mayor estrés, y presentaba una ligera hipovolemia.

 

Radiografías:

En este caso, se hicieron radiografías completas con dos vistas diferentes: LL (laterolateral) y VD (ventrodorsal). Se intenta coger todo el cuerpo del animal, pero principalmente el tórax por los síntomas que presenta.

 

¿Por qué se realizan dos vistas diferentes?

La razón se debe a que con una sola vista, por ejemplo la LL, no se llega a ver completamente todo el tórax. Por ejemplo, las fracturas que apreciamos en la vista VD no se podrían ver en la vista LL. De hecho, para ver una fractura de costilla, la única manera es mediante una vista VD o DV, donde se pueden seguir y observar las costillas en su totalidad. Aún así, la LL también es importante para poder valorar el tamaño cardíaco, y además es más fácil a la hora de apreciar la presencia de líquido libre.

Aunque la parte que más nos interesa es la torácica, al haber hecho una radiografía completa, aprovecharemos para valorar además el abdomen. En la LL se ve gran cantidad de heces en intestino, y el estomago lleno de aire. Sin embargo, tampoco de esta manera pude valorar la integridad de la vejiga.

El resultado de las radiografías sería:
– 4 fracturas de costilla, que es la causa de dolor a la palpación torácica
– Presencia de líquido libre en tórax, lo cual, también dificulta su respiración. Para poder aliviar el tórax, ha de drenarse dicho líquido.

Como su respiración no se estabilizaba completamente, por las razones ya mencionadas antes, volví a poner a la gata con oxígeno, no sin antes pesarla para poder preparar su medicación. Esta es el tratamiento que se le aplicó:

  • En este tipo de casos, la analgesia es prioritaria, y por ello se le administró una infusión continua (CRI) de Morfina y Ketamina.
  • Buprex oral.
  • Vitamina K, por la pérdida de sangre.
  • Un antibiótico por la herida que presentaba en tórax, y en este caso me decanté por Amoxicilina y Ácido Calvulánico.
  • AINES, en mi caso Onsior, por las fracturas de las costillas.
  • Zantac como protector gástrico. 
  • Heparina.
  • Una sola dosis de Metilprednisolona que administré nada más ponerle la vía.
  • Para completar, le añadí Vitamina B y C, junto con vitamina B12

Bien, en este momento, estamos en la parte más crítica del caso. Tiene líquido libre en tórax, el cual produce presión en la cavidad, dificultando la respiración. Ante estas circunstancias, lo indicado es extraer el líquido, y para ello se decidió hacer una toracocentesis, mediante Pleuracath.

Pleuracath y sus componentes
Pleuracath y sus componentes

En este tipo de intervenciones, siempre se precisa de la autorización de los dueños. Por lo que me puse en contacto con ellos, les explique la situación y me dieron su consentimiento.

Pleuracan recién puesto

 

Una vez tenía preparado todo lo necesario, anestesié a la gatita y procedí a colocar el Pleuracath.

Realicé una anestesia muy ligera, con una microdosis de Dexdomitor, y mantuve con Isofluorano. Tras poner el Pleuracath, comencé a sacar líquido.

 

 

 

El siguiente paso consiste en realizar una radiografía de control, para ver que el drenaje está bien posicionado en la cavidad torácica.

En la imagen podemos ver el Pleuracan, en este caso es podría haber dejado mas en la base del esternón, y a la hora de hacer la Rx.
En la imagen podemos ver el Pleuracath, en este caso se podría haber dejado más en la base del esternón.

Una vez finalizado el proceso, volví a ponerla en oxigenoterapia, y le medí la Presión Arterial. Su tensión era baja, que, junto con los síntomas anteriores (mucosas pálidas, pulso débil y aumento del TRC), me llevan a pensar que estaba en shock hipovolémico. Por ello, le puse fluidoterapia de shock, realizando mediciones arteriales toda la noche.

Pleuracan

Gracias a la monitorización continua de sus constantes, en la noche se consiguió restablecer su volemia, y a la mañana siguiente, la gatita respiraba mucho mejor.
Se deben realizar controles radiográficos cada 12 horas tras drenar al animal, para llevar un control de su evolución. El drenaje será retirado una vez se deje de producir líquido, por lo que realicé la siguiente Rx:

Radiografía de control en la que observamos menos cantidad de líquido libre, y una contusión pulmonar.
Radiografía de control: menos cantidad de líquido libre y contusión pulmonar.

En este caso se observa menos cantidad de líquido, pero se descubre una nueva lesión: una contusión pulmonar.

Analítica Sanguínea:

En esa misma mañana, se realizó la analítica sanguínea con los siguientes resultados:

  • Hemograma:
    •  Anemia con un HTC a 21% (24-45) y HBG: 7.8% (8-15)
    • Trombocitopenia: 244.0 (300-800)
    • Linfopenia en rango límite: 19.20% (22-55),
    • Coeficiente de dispersión aumentado
    • Volumen plaquetario incrementado debido a la pérdida de sangre.
  • Bioquímica:
    • Albúmina: 2.34 (2.4-4)
    • FA: 320.80 (0-200)
    • ALT: 1347.00 (29-145)
    • Proteínas totales: 4.76 (5.5-7.9)
    • Urea: 55.3 (17-40)

Los aumentos de la albúmina, junto con la ALT, se deben a causas inflamatorias. El aumento de la FA y la ALT es debido al daño producido en los tejidos. Hay que tener en cuenta que la FA puede estar aumentada en animales jóvenes de manera natural.

Evolución del caso:

En los días posteriores, se continuaron realizando las radiografías de control, y drenando hasta que la formación de liquido libre disminuyó, motivo por el cual, se procedió a retirar el drenaje.

Se realizó también un control bioquímico de los parámetros alterados, y un microhematocrito: todos los valores volvieron a su rango normal, lo que indicó una buena recuperación.

Finalmente, la gata, comenzó a comer sola, momento en el cual se decide dar el alta, con medicación. A día de hoy, está completamente recuperada.

En general, recordad que lo más importante es estabilizar al paciente, y una vez conseguido, podremos pasar a las diferentes pruebas u opciones que consideremos necesario.

 

Y hasta aquí este caso ¡espero que os haya parecido interesante!

Lo que habéis leído en este post esta basado en mi experiencia personal. No todos los atropellos o animales paracaidistas son iguales, ni todos presentan la misma evolución.

Por ello es muy importante, que tras un accidente, sea atropellado o caída, se acuda directamente al veterinario y no esperar. Vuestro veterinario sabrá que pruebas se han de realizar, cómo y cuándo realizarlas, según el estado general de vuestra mascota.

¡Nos vemos en el siguiente post!

 

lemenchy

Licenciada en Veterinaria.

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